Mejorar el aspecto y la calidad de la piel

La piel es el mayor órgano del cuerpo, y su barrera para protegerse de las agresiones externas. Pero además de su papel protector, también tiene otras funciones, como la regulación de la temperatura, el control de la sensibilidad (es donde están las terminaciones nerviosas), la regeneración... Está formada por tres capas: la epidermis (la más superficial, y la más fina), la dermis (mucho más gruesa, formada por tejido conjuntivo atravesado por vasos sanguíneos y nervios) y la hipodermis, la más profunda, constituida por tejidos subcutáneos grasos.
Algunos aspectos que hay que saber de cada una de ellas:

Epidermis: como decíamos es la capa más superficial, y está compuesta a su vez por cuatro capas. La más externa se conoce como capa córnea o estrato córneo, y comprende unas 20 subcapas de células muertas, que se desprenden regularmente de forma natural en un proceso conocido como descamación; así como los poros de las glándulas sudoríparas y las aberturas de las glándulas sebáceas. La epidermis está cubierta por lo que se conoce como película hidrolipídica o film hidrolipídico, un manto formado por una emulsión de agua y lípidos (grasas) que contribuye a mantener la piel flexible e hidratada y actúa como barrera adicional frente a todo tipo de agresiones externas. Las pieles sensibles o intolerantes la tienen dañada, y no cumple correctamente su función protectora.
Dermis: es la capa media de la piel, es gruesa, elástica y firme. Sus principales componentes son el colágeno y la elastina, así como el ácido hialurónico. En ella se encuentran las glándulas sebáceas y las sudoríparas, así como las raíces pilosas de las que nace el cabello.
Hipodermis: es la capa más profunda, compuesta de adipocitos (células grasas o adiposas), fibras colágenas y vasos sanguíneos.

Una de las principales preocupaciones estéticas tanto de hombres como de mujeres es mostrar una piel bonita, luminosa, sana y con aspecto juvenil. Y para conseguirlo, es fundamental aportarle unos cuidados básicos a diario, y otros, más específicos, de forma periódica. Asimismo, si presenta algún problema, habrá que acudir al dermatólogo para solventarlo; y si queremos mejorar su aspecto y su calidad, tenemos muchos recursos para conseguirlos. Dentro de este apartado destacan:


o Aportar luminosidad
Calmar y reconfortar la piel sensible / irritada
Cerrar poros
Desmaquillar
Eliminar acné
Eliminar celulitis
Eliminar cicatrices
Eliminar estrías
Eliminar impurezas
Eliminar lesiones vasculares
Eliminar lunares
Eliminar manchas
Eliminar marcas de acné
Eliminar quistes / crecimientos subcutáneos
Eliminar verrugas
Exfoliar
Hidratar
Limpiar / purificar / detoxificar
o Mejorar el aspecto cansado
o Proteger la piel de la contaminación ambiental
o Proteger la piel de las radiaciones solares
o Unificar el tono y la textura
o Mejorar el aspecto y la calidad de la piel

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